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DE CUANDO UN BAOBAB ENTRÓ EN MI VIDA

24/05/2017

Señores y señoras, niños y niñas, apasionados del mundo de la fotografía, el vídeo y las redes sociales, persona cualquiera que todavía te estás preguntando cómo demonios has llegado aquí: BIENVENIDOS AL BLOG DE PA DE MICO, un espacio dedicado a todo aquello que pueda caber en la mente de un buen pademiquense o pademiquensa.

Supongo que lo correcto es empezar por el principio, y así lo haré. Pero no por convicciones o formalidades, sino por facilidad a la hora de hacerme entender. De este modo comprenderéis mejor lo que se esconde detrás de este blog, web y del culpable de todo esto: PA DE MICO. Aunque tengo que decir que hace días que me muerdo la lengua por contaros las historias y proyectos que navegan en mi mente en estos momentos. 

Bien, vayamos al inicio de todo esto. Corría el año 2001 (para curiosos, una tarde de septiembre después de un día de colegio) cuando mis tíos (a los que estaré eternamente agradecida) decidieron regalarme el libro de "El petit príncep" (Le petit prince) de Antoine de Saint-Exupéry en lugar de un digihuevo de la confianza como hicieron con mi hermano y que, ojo, también recuerdo con mucho cariño. Claro está que a mis ocho años de edad habría entendido mejor la digievolución que el significado de mi libro, pero esto no evitó que hasta el día de hoy quedaran grabadas en mi cabeza palabras como baobab, boa, elefante, asteroide 326 o frases como "son cosas de mayores", entre muchas otras. Expresiones que, sin ser yo consciente, fueron moldeando mi modo de pensar hasta llegar a lo que soy y pienso ahora.

 

 

Haciendo caso a tales palabrejas, decidí construir mi propio planeta sin pensar en lo que los mayores pudieran pensar de mí. Dejé que mis pasiones tomaran las riendas de mi vida profesional y bauticé al planeta en cuestión con el nombre de "pa de mico".

"Había, pues, semillas terribles en el planeta del principito. Eran las semillas de los baobabs. El suelo del planeta estaba infestado. Y si un baobab no se arranca a tiempo, ya no es posible desembarazarse de él. Invade todo el planeta. Lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño y si los baobabs son demasiado numerosos, lo hacen estallar."

Lo que el principito tal vez desconocía era que de aquellos árboles nace uno de los frutos más energéticos del planeta: el pan de mono o PA DE MICO.

En mi planeta, los baobabs se hacen llamar redes sociales y, al igual que en el suyo, si no se cuidan, éstos lo engullen por completo. El cariño, amor y la historia que se esconde detrás de cada marca y persona (storytelling) y un bonito material audiovisual propio hará que de estos pequeños grandes monstruos nazca nuestro PA DE MICO particular. ¿Me dejas ser partícipe de tu historia?

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